Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Jeremías 29:11

En muchas ocasiones, nuestro pasado trata de definir nuestro presente y
nuestro futuro. Las acciones que hicimos, experiencias que tuvimos tal vez
ajenas a nuestra voluntad, y muchas otras voluntariamente, tratan de infiltrar
miedos, pensamientos negativos y pensamientos que cuestionan cuanto valemos. Hasta cierto punto es imposible evitar estas
filtraciones de pensamientos , sin embargo, cuando entendemos que nuestros
pensamientos están limitados a el
lente humano y no al de Dios, creamos una pared de rebote para todo pensamiento
que declare algo opuesto a quien Dios nos dice que somos en su palabra.
Es fácil mirar a las cosas que tuvimos o a aquellas que no tuvimos y
usarlas como “escusa” para no motivarnos y empujarnos a desarrollar nuestro
mayor potencial. Aun cuando no quisiéramos sentir derrota, fracaso o
frustración, lo hacemos y se nos hace difícil superar la tendencia a
declarar un “no puedo, es muy difícil” y
aun hasta rendirnos declarando “no soy lo suficientemente buena para. . . “
El lente de Dios, ve mas allá de lo que pensamos. Isaías 55:8 nos dice, “Porque
mis pensamientos no son vuestros pensamientos ni vuestros caminos mis
caminos, dijo Jehová.” Aun cuando nuestros pensamientos quieren
infiltrar temor y duda de quienes somos y cuanto valemos, Dios nos recuerda que
“sus pensamientos, sus planes, su llamado” para con nosotras va mas allá de
nuestro pasado, mas allá de nuestro presente, mas allá de los que poseemos o no
poseemos, y mas allá de nuestros miedos. El lente de Dios mide nuestro corazón,
nuestra disposición y nuestra humildad en reconocer que sin el nada
podemos.
Nuestros sueños, nuestras metas, lo que queremos alcanzar, tenemos que
depositarlo en sus manos y confiar de todo corazón que los pensamientos de El,
tienen mas peso que el nuestro. Nuestra humanidad jamás lograra entender cien
por ciento cuanto y porque Dios nos ama de forma incondicional. Su gracia es
mayor que nuestras incertidumbres, su amor traspasa nuestra condición humana y
sus pensamientos no están sujetos a nuestra auto-evaluación. Cada día a través del estudio de su palabra
podemos encontrar algo en nosotras que podemos desarrollar, pero nunca permitas
que tus pensamiento duden de esta verdad; El te hizo, a su imagen y semejanza.
Dios Te Bendiga!!

No comments:
Post a Comment